Nada más entrar esavoz temblorosa y llena de sentimiento en el primer tema me he dado cuenta de que aquí había algo; algo especial y muy finoque me han ido confirmando tema tras tema de este excelente disco. Postjardcore emocionalbastante oscuro y sentido, con algunos acercamientos al gritemo y con magníficos detalles de rotura balcánica (uno de los tempos tradicionales del folklore Macedonio es 11/8, les viene de serie). No sabría muy bien explicar porqué pero el hecho de que se queden en un punto equidistante de todo esto, en el que las comparaciones con otras bandas dificilmente serán exactas, da como resultado un LP muy compacto, lleno de estilo propio y expresión personal.
Es increible la adaptación que ha hecho esta banda de trío a dúo sin perder un ápice de gordura e incisividad, yo diría incluso que en su caso, menos está siendo más.Lo suyo es el noiseroq oscuro, un poco matemático y de atmósfera extraña, con un acercamiento muy personal en lo que a estructuras y sonoridad se refiere.Algo que se materializa especialmente en el tercer tema, una pieza a lo One Lick Less (la recomendable otra banda del bateras) que hace que todo el conjunto respire para que agarremos con ganas la segunda parte del disco, donde la densidad, los cuellos contracturados y la pozor más compleja toman las riendas en un viaje malrollero para un disco rematadamente bueno.
En los tiempos de post-nihilismo en que vivimos, un grupo como éste puede petarlo cosa mala: combinan la mala hostia y el torcimiento de sintetizador con unas ganas absurdas de bailar y sudar caos y rematan la mezcla con melodías de voz totalmente cantables y recordables. En realidad esto podría ser o convertirse en una modernada de dimensiones colosales, pero en ese caso me la habrían colado tan finamente que no me importaría en absoluto porqué esta lleno de momentos gloriosamente poperos, intensamente posthardcorianos y de cruda energía de oscuro punq discotequero apto para revolcarse por suelos pegajosos.
Me encanta el hecho de que no parece tener fin la capacidad que tiene el punq para ser deformado, aplastado y vomitado sin dejar de perder su esencia, algo que hace perfectamente esta banda a base deruido infernoso, ritmos obsesivos y una intensidad de apabullante tirantez. A ratos me recuerdan a Daikiri en sus intenciones, seguramente a causa de esa extrañatensión oscura que destilan, aunque lo cierto es que su música tiene su propia entidad y personalidad, una personalidad tan chunga que si este disco fuese una persona ya habrían venido unos mozalbetes con bata blanca a ponerle una camisa con cinchos y hebillas.
Lo de estos caballeros es una suerte de postroq cinemático pero muy dinámico a la vez, vamos, que no van por la vida de paisajistas que estan a verlas venir, más bien parece estén persiguiendo paisajes que huyen (si es que tal cosa es posible), consiguiendo que de alguna manera todo camine mucho sin que esa sensación se vea muy afectada por los múltiples cambios de ritmo y de color que hay a lo largo de todo el disco. A ratos me recuerdan a los primeros Maserati, porqué igual que aquellos, estos me sugieren una necesidad inminente de movimiento continuado y de viaje nocturno medio misterioso pero enriquecedor.
Me puso la piel de pollo ver como el DIY de Zaragoza, Don Benito y Madrid reciben un sencillo homenaje en 3 de los títulos de esta maravilla sónica. Ahleuchatistas hace mucho tiempo que están en otro mundo, inetiquetable, uno en el que las percusiones tienen melodías y texturas infinitas que se entrelazan con las preciosas combinaciones imposibles de las notas que salen de los dedos de uno de los guitarras más increíbles que he tenido la suerte de ver en directo.Y aún así, Arrebato es cualquier cosa menos un ejercicio de virtuosismo: es textura, inspiración refinada, lateralidad y emoción en uno de los mejores discos que ha sacado este dúo hasta ahora.
Esto es tan apabullante que al acabar el último tema sólo puedes preguntarte qué copones ha pasado. Piensa en todos los subgéneros extremos delpunq y alguno de fuera e imagina cómo tocarlos todos a la vez y que encima no sea un sinsentido. Algo así de inimaginablees lo que han hecho estos tipos que me han anonadado con esta increible mezcla de todo: grindcore, sludge, emoviolence, blaqmetal, neocrust y otras cosas que se me escapan en un disco extremadamente intenso yemocionalmente acongojante, oscuro como el corazón de un vendedor de armas ycon un sonido salvajemente violentopero muy bien definidoque debería ser como una biblia de la brutalidad underground desde ya mismo.
Si hubiese escuchado a esta gente sin saber nada de ellos habría jurado sobre el corán que eran franceses: editados por Mon Cul y dentro de un estilo de dadaismo punq que se cultiva prolíficamente y con gran acierto por esas tierras. Estos no tienen nada que envidiar a sus vecinos del noroeste, aquí la maestría instrumental se combina de forma excelsa con la burrez y las ganas de destruirlo todo y de darle una vuelta de tuerca extraña, apretando el ruidismo con la llave inglesa del torcimiento y de un surrealismocapaz de llevarles inlcluso a plagiar un trozo de la canción de los Power Rangers sin despeinarse. De repente tengo muchísimas ganas de verlos en directo, seguro que es un fiestazo dadá.
Debo reconocer que soy muy exigente con las bandas instrumentales, creo que si vas a expresarte con tus instrumentos debes asegurarte de que tienes algo que decir y sobretodo intentar que la forma de tu discurso sea única, o casi. Aunque no son 100% instrumentales (hay un par de actos de spoken word), Oui Mais Non es uno de esos grupos que cumple con cada uno de los puntos anteriores, rebosando personalidad y sonido propio.Situados entre el postroq y el krautroq, son capaces de alternar la intensidad y el nervio con atmósferas misteriosas que te hacen apretar el culo, manteniendo siemprela atención y el enfoque sin perderse en devaneos absurdos o previsibles. No puedo pedir mucho más.